Investigación científica
El Programa Don Oso de FCT tiene un enfoque holístico y a largo plazo para la conservación del oso andino (Tremarctos ornatus) dentro y cerca del límite sur del Parque Nacional Sangay. Este Programa constituye una colaboración entre FCT, el Laboratorio de Carnívoro Convivencia de la Universidad de Wisconsin-Madison en EE.UU., y las comunidades locales en el Nudo del Azuay. Iniciado en 2002, el Programa Don Oso incluye cuatro iniciativas principales que integran a los propietarios privados y comunidades locales en esfuerzos por estudiar y proteger el oso: 1) sensibilización y educación ambiental acerca del oso, 2) investigación científica sobre la ecología del oso, 3) fortalecimiento de las capacidades locales a través de la formación de para-biólogos, y 4) intervenciones para reducir los conflictos humano/osos.
Actualmente, veinte trampas-cámara colocadas en los bosques de altura de cinco comunidades locales han registrado más de 4.000 imágenes de osos y otra fauna local en el Nudo del Azuay. Esta información apoya el conocimiento sobre varios aspectos de la biología y ecología de esta fascinante especie, lo cual ayudará a generar acciones de conservación a futuro. Obtenga más información aquí.
Monitoreo hidrológico de la cuenca baja del río Paute
A finales de 2009, FCT inició un programa de monitoreo hidrológico en la cuenca baja del río Paute para investigar cómo el uso del suelo afecta el depósito de sedimentos y el flujo de aguas superficiales. En colaboración con el Fondo del Agua para la Conservación de la Cuenca del Río Paute (FONAPA) y el Grupo de la Tierra y Ciencias Ambientales (GTCA), hemos instalado equipos hidrológicos y meteorológicos para el monitoreo del agua en cuatro microcuencas de la subcuenca del río Mazar.
Este proyecto es uno de los primeros estudios hidrológicos del área, y esperamos juntar nuestros resultados con los de otros estudios. A este fin, FCT se juntó a una iniciativa regional Monitoreo Hidrológico de Ecosistemas Andinas, que compila datos de monitoreo hidrológico de sitios a lo largo de los Andes.
Obtenga más información del proyecto aquí.
Refugios de carbono en los suelos del páramo andino
La ciencia que vincula el uso o cobertura del suelo con los servicios de los ecosistemas está atrás de la ejecución de programas; por eso hay incertidumbre sobre si los usos actuales del suelo realmente protegen o mejoraran los servicios indicados. Mientras a nivel mundial, la mayoría de programas de pagos por servicios ambientales basados en carbono se han enfocado en la forestación, la reforestación, y más recientemente en la deforestación evitada, existe un creciente reconocimiento de la importancia que generan los ecosistemas no forestales que almacenan grandes cantidades de carbono bajo tierra como parte de la materia orgánica del suelo. El páramo constituye un fiel ejemplo de tal sistema; estos ecosistemas contienen altos niveles de flora y fauna endémica, así como almacenan una gran cantidad de carbono en el suelo, por lo que constituyen un importante refugio de carbono y un área fundamental para la conservación.
Desde mediados de 2009, Leah Bremer, candidata de un doctorado en Geografía de la Universidad Estatal de San Diego y la Universidad de Santa Barbara, California, EE.UU., ha estudiado el carbono del suelo en diferentes ecosistemas andinos nativos y no nativos en varios sitios del Ecuador. En la Reserva de Vida Silvestre Mazar, ella estudia la diversidad vegetal del páramo, además del carbono dentro del suelo. Sus resultados preliminares apuntan hacia una mayor protección y manejo de los suelos del páramo dada su excepcional capacidad para el almacenamiento de carbono y niveles altos de diversidad vegetal.
Cambios en el uso y cobertura del suelo entre 1956 y 2000
El Nudo del Azuay es un área en transición, con potreros y áreas agrícolas reemplazando los bosques montanos tropicales nativos y los páramos. La conservación al largo plazo de este paisaje se requiere un entendimiento claro de las amenazas tanto como pautas hacia la restauración por la parte de administradores locales de la conservación.
FCT empezó un estudio del uso de suelo y cambio de cobertura en enero del 2010 con el fin eventual de analizar la tasa, extensión e intensidad del uso del suelo y cambio de la cobertura durante los últimos cincuenta años. Estamos utilizando fotografías aéreas del Nudo del Azuay sacadas durante sobrevuelos entre 1956 y 2000. Geógrafo Will Anderson georeferenció y topográficamente corrigió los imágenes para formar bloques de orto-fotos digitales, y un técnico de FCT está manualmente identificando la cobertura dentro de cada foto.
Este estudio de las fotos aéreas permite que FCT analice los cambios durante un época más larga que se podría estudiar con un análisis de imagines satelitales (que solo se encuentra disponible a partir de los años 80s), y también facilita una clasificación más precisa de la cobertura. Los resultados de este análisis se usarán para modelar escenarios de la cobertura actual y futura, identificar padrones específicos a la degradación tanto como la recuperación de ecosistemas, y relacionar el hábitat del oso andino a información sobre la edad y composición del bosque preferido.
Uso del suelo y las propiedades hidrológicas de los suelos parameños
¿Cómo afecta la vegetación superficial a la capacidad de regular el almacenamiento y flujo de agua en suelos parameños? Por ejemplo, si se sembrara árboles o se alterara regímenes del fuego, ¿cómo respondería el funcionamiento hidrológico del suelo? La profesora Carol Harden y sus estudiantes de pos-grado James Hartsig y Hunter Terrell, de la Universidad de Tennessee, Knoxville, Estados Unidos, investigan estas preguntas en la Reserva de Vida Silvestre Mazar (RVSM).
En 2009, el equipo de Dra. Harden seleccionó sitios de estudio a través de la RVSM que presentan diferentes usos del suelo. En esos sitios, ellos instalaron pluviómetros y sensores que monitorean cambios de la humedad del suelo en tiempo real. Además se está midiendo humedad del suelo a una escala fina espacial y temporal, se está muestreando suelos a diferentes profundidades para probar su capacidad de retener agua, y se está trazando la tasa de movimiento del agua subterránea en dos parcelas experimentales, uno en pinos no-nativos y otra en la paja nativa del páramo.
Resultados preliminares indican que los suelos debajo de rodales de pino son más secos y tienen un nivel de humedad más variable que los suelos debajo de paja nativa del páramo, y también tienen una capacidad menor de almacenar agua. Aunque queda más por analizar, estos resultados iniciales sugieren que las relaciones suelo-agua en suelos parameños son diferentes entre cobertura nativa y no-nativa.