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Frenar la frontera agrícola para salvar la vida silvestre

Cuando los cultivos y pastizales reemplazan bosques nativos o páramos, el hábitat se reduce, se fragmenta y se aísla. Sin conexión, las especies no pueden desplazarse, adaptarse, alimentarse ni reproducirse… y desaparecen.

En las zonas montañosas donde trabaja la Fundación Cordillera Tropical (FCT), la frontera agrícola avanza cuesta arriba, transformando bosques en tierras de cultivo y pastos. Muchas propiedades privadas combinan tierras agrícolas en las zonas bajas con bosques y páramos en las altas, que a menudo son vistos como “tierras agrícolas en espera”.

La meta de FCT es detener este avance y así garantizar la supervivencia de los ecosistemas. Para lograrlo, ofrece un kit de herramientas con incentivos: pagos o compensaciones por conservar, reducción de impuestos municipales, protección contra redistribución de tierras, educación ambiental, ecoturismo y mejoras en la productividad de las áreas ya cultivadas.

Con estas acciones, FCT transforma la conservación en una oportunidad para las comunidades y en una garantía para el futuro de la biodiversidad.

Silvopastoreo: producción y conservación de la mano

Dentro de su kit de herramientas, la Fundación Cordillera Tropical (FCT) impulsa los sistemas silvopastoriles, donde se plantan árboles comestibles en pastizales y cercas vivas. En 2014, FCT inició un proyecto en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Sangay: donó plántulas nativas, mano de obra para plantarlas y cercas para protegerlas, a cambio de que los propietarios firmaran acuerdos voluntarios de conservación para mantener intactos sus bosques de altura.

Con mejores resultados en áreas ribereñas, los proyectos recientes se enfocan en reforestar riberas, lo que ofrece múltiples beneficios:

🔥 Leña sostenible para las familias

🌊 Protección contra la erosión y pérdida de suelo

🐄 Hojas ricas en proteína que mejoran la leche y mantienen forraje en épocas secas

🐟 Restauración del hábitat acuático gracias a la sombra, hojarasca y troncos sumergidos

🦋 Corredores biológicos que devuelven vida a zonas agrícolas

 Así, FCT demuestra que es posible producir más y conservar mejor, creando paisajes que alimentan tanto a las comunidades como a la biodiversidad.

Silvopastoreo que inspira y se multiplica 

En solo cinco años, la Fundación Cordillera Tropical (FCT) ha plantado más de 48.800 árboles gracias a su iniciativa silvopastoril, con la participación de 38 propietarios y muchos más listos para unirse en las próximas fases.

El éxito de este proyecto y su lógica de conservación han llamado la atención de entidades gubernamentales y han sido replicados.

En 2017, CELEC-Hidropaute, una de las mayores hidroeléctricas del país, financió un proyecto de reforestación inspirado en el modelo de FCT, con la meta de plantar 100.000 árboles en tres años. FCT colabora activamente en esta expansión, demostrando que las buenas ideas crecen… igual que los bosques.