Empoderar comunidades para conservar la naturaleza
El empoderamiento indígena es clave para la conservación comunitaria, y se entiende tanto en el sentido estricto —pueblos con cultura e identidad indígena— como en el más amplio de comunidades rurales asentadas por generaciones en zonas donde la supervivencia de los hábitats silvestres está en riesgo.
Para una comunidad agrícola, asegurar su territorio es vital. Por eso, la Fundación Cordillera Tropical (FCT) impulsa la productividad en el lugar, fortaleciendo el bienestar y la seguridad local.
FCT trabaja junto a agricultores para:
Mejorar la productividad de pastos
Crear bosquetes y cercas vivas como fuentes de madera
Producir forraje para el ganado con programas silvopastoriles
Reforestar riberas para estabilizar suelos y proteger cauces
Así, se protege la tierra, se fortalece la comunidad y se asegura el futuro de la biodiversidad
Las consecuencias ambientales de la productividad y la estabilidad de la tenencia son positivas:
- Los agricultores adoptan una visión a largo plazo sobre sus tierras y están dispuestos a tomar medidas para evitar la erosión e invertir en la fertilidad y salud ecológica duraderas de sus suelos.
- Reconocen el valor de plantar árboles, pues esperan que ellos o sus hijos disfruten los beneficios futuros.
- Conservan sus bosques en las cabeceras y páramos porque son fuentes eternas de agua.
- No solo ven la utilidad inmediata de su tierra, sino también su profundo y duradero servicio para su bienestar.
Iniciativas destacadas de empoderamiento comunitario
Dos iniciativas recientes merecen especial mención: la creación de una asociación de guardaparques comunitarios y una consulta con la comunidad Huangra sobre sus necesidades, realizada junto con la apertura de una vía ecológica hacia su comunidad aislada dentro del Parque Nacional Sangay.
Promotores Ambientales Comunitarios
En 2009, FCT lanzó un programa innovador de “promotores ambientales comunitarios”: jóvenes locales capacitados para cuidar el Parque Nacional Sangay desde adentro. Su misión fue llevar educación ambiental y vigilancia a zonas remotas, conectando con su propia comunidad.
El éxito fue tal que en 2011 la empresa eléctrica CELEC apoyó la creación formal de CUTIN, que ahora lidera reforestación, control de erosión y educación ambiental en escuelas, cuidando las cuencas vitales para la hidroeléctrica.
Este programa es un ejemplo poderoso de cómo la conservación puede nacer y crecer con el compromiso directo de quienes viven en la tierra, convirtiendo la protección del ambiente en una oportunidad real para las familias locales.
Apoyo para la Vía Ecológica hacia la Comunidad de Huangra
Una comunidad que habla quichua, ubicada en las montañas del sur del Parque Nacional Sangay, había solicitado la construcción de una carretera que conectara su aldea aislada con la red vial más cercana — a unas siete horas a caballo. Sin embargo, el Ministerio del Ambiente (MAE), encargado de emitir licencias ambientales para proyectos de infraestructura, rechazó la solicitud en cumplimiento con la política vigente del parque nacional. Mientras tanto, en la comunidad, las autoridades del MAE y del parque Sangay fueron vistas como enemigas, y las relaciones se deterioraron.
Tras una década de insistencias por parte de la comunidad y presiones políticas de otras instituciones gubernamentales, en 2017 el MAE finalmente concedió la licencia ambiental requerida. Pero con una condición clara: que la carretera fuera “verde”, es decir, que no se usara para explotar los bosques y recursos naturales, sino para el desarrollo sostenible de la comunidad.
Debido a la tensa relación entre Huangra y el MAE, la Fundación Cordillera Tropical (FCT) se ofreció como mediadora y desarrolló un plan de manejo que sistematizó las necesidades de la comunidad en salud, educación, servicios básicos y extensión agrícola. Edwin García, ecuatoriano egresado de la Escuela de Silvicultura y Estudios Ambientales de Yale, fue el encargado de consultar a la comunidad y crear el plan. Por su parte, el MAE contrató un estudio para definir las medidas de protección ambiental para la nueva carretera. Al combinar el informe de la FCT con el acuerdo de conservación aceptado por la comunidad, la construcción avanzó y se forjó un futuro compartido.
